Quiénes somos

Nuestra familia religiosa también sufrió los embates de la emigración, pues somos cubanos emigrantes y, parte de nuestros mayores y hermanos (abures), permanecen en Cuba. Somos profesionales e intelectuales, personas consagradas al estudio y conocimiento que practican la religión con mucho celo y orgullo. Cada uno de los criterios y  opiniones, no exime que seamos críticos, profundicemos en los aspectos importantes de los rituales para que se cumplan lo mejor posible cada enseñanza aprendida; pero sin olvidar el respeto hacia las prácticas y sabiduría de casas religiosas de donde provenimos ni a otros santeros.

Nuestros ancestros vivieron en la provincia de Matanzas (Cuba). Por ello honramos, en la Osha, el linaje de Obba Ara Olorun. Candita, Gran pie (Mariboyeye), nació en Sagua la Grande. Posteriormente desarrolló su vida religiosa en Matanzas. Quienes fuimos consagrados por medio del rayamiento en la Regla de Palo, procedemos del cabildo de Kunalongo (Sagua la Grande) fundado por Tililin­go y María MaCongo, un linaje del Palo Mayombe. En tierras de Ifá, nuestra descendencia religiosa proviene del cabildo de Santa Bárbara, en Palmira, de la mano de don Mario Fernández (Awó Orunmila Ojuani Ofun), quien fuera iniciado en el sacerdocio de Ifá por don Eulogio Rodriguez Gaytán (Tata Gaytán) Awó Orunmila Irete Untelu, el primer babalawo iniciado en Cuba.

En nuestro linaje participan espiritistas de sobrada confianza y renombre. Aunque son tierras distintas —el Espiritismo, al Regla de Palo, la Regla de Osha y, en esta, el sacerdocio de Ifá— somos conscientes de que, en esa bella isla del Caribe que se llama Cuba, todo esto se mezcló, cocinó y, a veces, caminan muy juntos.

Somos esa casa santoral que considera que, si usted se va a hacerse santo o a recibir la Osha, debe conocer qué está por venir. No vemos bien ese aspecto al “entrar con los ojos cerrados sin saber nada” y después escuchar a quien te oficia decir: «Ya llegará el tiempo cuando se te deba explicar». Tampoco resulta correcto cuando usted realiza las preguntas y no recibe las respuestas necesarias. Esa actitud religiosa puede tráenos críticas, principalmente, de quienes no ejercen las prácticas correctas de los rituales y las ceremonias religiosas que, a la postre, van en detrimento de nuestra religión. Por lo que intentamos corregir ese tipo de actitudes, y así evitar tantas rupturas entre padrinos y ahijados.

Existen distintos linajes en la Regla de Osha. Cada uno resuelve los mismos problemas de salud, pérdida de libertad, paz y prosperidad llevando a cabo prácticas similares, pero no iguales. En este aspecto, es importante saber que, religiosos inescrupulosos a tenor con los errores cometidos, no se privarán al “robar ahijados” partiendo del desconocimiento de este y las críticas infundadas. Quienes se inician en la religión, deben tener una valoración de lo qué quieren, por qué se van a consagrar y cómo será dicha consagración. Por lo tanto, no queremos decir qué está mal hecho, sino qué haremos para solucionar  aquello que no nos hace caer en el osogbo. De esa manera, eliminarlo y seguir adelante.

Con este proyecto intentamos dar luz y difundir las buenas prácticas y ceremonias en la Regla de Osha. Celosos de los secretos de nuestra religión, consideramos que si se pueden abordar muchos temas en aras de claridad entre padrinos, madrinas y ahijados que no lleven a la ruptura entre ellos.

To iban Eshú.

Nuestro equipo

Amantes de la religión